No le quita la vista a la fila de perros que lo siguen, con una mirada tierna y cansada. Néstor Oregón Pacheco oye los ladridos y el sonido metálico de los objetos que remueve. Siempre lleva en su pecho moreno una medallita de la Sarita. Nunca se despega de su fiel carretilla, y a los 53 años recorre con ella la ruta más larga de su vida: Trece horas por día. Es recolector de basura.
Néstor era hijo de un albañil, que por problemas de la vida, se dejó atrapar por el roncito y otras bebidas alcohólicas. "Cuando uno se mete a ese mundo es muy difícil de salir, mi papá no pudo dejar su anisado y no regresó más a la casa", recuerda. Su mamá trabajaba en el mercado Caquetá, donde vendía condimentos desde las 6 de la mañana hasta la noche.
"Yo era muy vivo, o me creía vivo, porque no iba a clase y como mi mamá no llegaba hasta la noche no se daba cuenta, creo que de cierta forma no le importaba", añade mientras observa su carretilla.
Se levantaba junto con su madre pero nunca le importó el estudio, prefería irse son un grupo de chicos mayores que él, que se la pasaban en la calle fumando y tomando. "Yo empecé igual y llegué al terocal, mi madre se enteró porque empecé a vender las pocas cosas que teníamos en casa. Era chiquillo, me creía bacán, lo máximo, porque el terocal te hace sentite más, sentirte valiente, yo pensaba eso".
El terocal era uno de sus compañeros que lo llevó a la destrucción del orden en su vida. Muchas veces desistía de comer para poder adquirir un poco de ese viscoso pegamento. "Nada es como tu propia familia, mis amigos ahora no me conocen, algunos tienen carro, familia; yo tengo mi carretilla. Otros tienen casa y yo vivo donde la noch me encuentre"
El robusto Néstor recorre las laberínticas calles de San Mrtín de Porres, específicamente las de Palao. Se orienta mejor que los txistas, llega a cada lugar donde los monstruosos amiones de basura no pueden llegar. Es que del olor ni se diga, se expande rápidamente, generando la llegada de uno que otro can a destrozar las bolsas y comerse todo.
Este país esta jodido. La gente dice que la informalidad nos friega, pero sino de donde chambeo. Hay un montón de gente que chambea en lo mismo - me die Néstor reflejando la rustación en sus palabras. De esta manera confirma algunos datos existentes. Por ejemplo, el saber que solo el 20% de cachivaches llega alos rellenos sanitarios y que lo restante se lo reparten entre botaderos informales o lo queman.
Néstor empuja su carretilla y agita su triangulo campana, cuyo sonido se vuelve perdurable, a veces estridente y más incomodo que los claxon de los buses. "Ya llegué", es la señal para que la gente asome sus cabezas, pensando en sacar sus bolsas negras de basura y pagar por ella 30 céntimos, tarifa que en épocas de fiestas se incrementa 20 céntimos más. "Ya llegué, así me dicen, así me quieren".
Una bolsa de basura es siempre una caja de sorpresas
En la basura se encuentran muchas cosas: aretes, anillos, pulseras, comida, juguetes, desperdicios excrementó y papeles. "Los papeles yo los vendo y muchos de los demás recicladores hacen lo mismo, me dan 20 céntimos por el de color o cartones, 10 céntimos por botellas de plástico y 70 por papel blanco."
Después de una rigurosa selección regresa la basura a la bolsa y la lanza sobre el próximo camión donde los desechos no son nada y la basura es lo que es. "Basura". No conviene demorarse mucho porque el enemigo está al acecho: los perros rondan en busca de comida. Para él no serán los mejores amigos del hombre, pero necesita su rutinaria compañía.
6 de noviembre de 2008
29 de octubre de 2008
Esa Luna
Esa luna tiene forma
De la forma en que
Tus ojos me miran
Y esa luna tiene forma
De la forma como es
Tus orejas y tu cabeza
Esa luna tiene forma
De mis ojos enamorados,
De un panal de abejas
Como mi cabeza, zumbando.
En esta noche azul
Mis pensamientos
Viajan como estrellas,
De un lado a otro
Y cada estrella que pasa
Tiene la forma de mis ganas
De que estés acá.
De la forma en que
Tus ojos me miran
Y esa luna tiene forma
De la forma como es
Tus orejas y tu cabeza
Esa luna tiene forma
De mis ojos enamorados,
De un panal de abejas
Como mi cabeza, zumbando.
En esta noche azul
Mis pensamientos
Viajan como estrellas,
De un lado a otro
Y cada estrella que pasa
Tiene la forma de mis ganas
De que estés acá.
28 de octubre de 2008
El miedo, mi miedo
Veo fantasmas que quieren mi cama,
El tiempo que hago buscando tus labios
que poco a poco se van secando
el miedo llena mis ojos de escarcha
y vuelvo a mentir al miedo
Mis manos buscan tu cuerpo que escapa
Siento los puños desafiando el viento
Y le pregunto porque me hace eterno,
Encuentro tantos caminos helados
Y corazones que mueren sentados,
y voy identificando mis pasos
volviendo a sentir miedo
En una noche con velas prendidas
Imaginado tu vida y la mía
Recuerdos captados en fotografías
Sonrisas infinitas
Buscando gaviotas para trasladar
toda esa rabia que surge a mi alma
intentando volar,
Pensando que mi astillo tiene a encarcelar,
Los gritos de esta ciudad con tanta gente
Que nadie entiende que aquí vuelve a rondar
Mi miedo.
El tiempo que hago buscando tus labios
que poco a poco se van secando
el miedo llena mis ojos de escarcha
y vuelvo a mentir al miedo
Mis manos buscan tu cuerpo que escapa
Siento los puños desafiando el viento
Y le pregunto porque me hace eterno,
Encuentro tantos caminos helados
Y corazones que mueren sentados,
y voy identificando mis pasos
volviendo a sentir miedo
En una noche con velas prendidas
Imaginado tu vida y la mía
Recuerdos captados en fotografías
Sonrisas infinitas
Buscando gaviotas para trasladar
toda esa rabia que surge a mi alma
intentando volar,
Pensando que mi astillo tiene a encarcelar,
Los gritos de esta ciudad con tanta gente
Que nadie entiende que aquí vuelve a rondar
Mi miedo.
Ella
Si resignar es tener miedo
renuncia a consentir
cierra los ojos imagínate en el mar,
y te arrulla, te mece, te asfixia, te duele
Si resignar es sonreírle
para no causar batallas sin cuartel,
tú le sonrríes y le ofreces algo más,
huyes del cuerpo que finge y te duele.
Y sueñas, vuelas a su pasado,
recuerdas, aquellas brisas de verano,
el color blanco de la arena, los besos de frutilla
el negro a tu medida,
que dio para llenar toda su vida,
en la que vivir se convirtió en algo serio.
En la que vivir se convirtio
en esquivar sus golpes y tus miedos,
en instalarte en la tristeza cada vez que preparabas la cena.
Y morir es refugiarte en un te quiero,
es no encontrar abrazos en el invierno,
es acampar en la decidia se ser objeto
de un cobarde y sus mentiras.
Si resignar es pensar que es toda su voluntad,
llenando tus ojos de sal y de espanto
temblando cada vez que lo escuchas llegar,
esperando que mañana pueda cambiar,
porque el mañana no llega y tu noche es eterna.
Ella refugiada en un castillo de papel,
lleva escrita en su mirada la niñez,
de su alma golpeada y su miedo de perfil,
porque ella recuerda la primera vez,
esquivando jaurias en su piel,
Ella que les muestra el camino del dolor,
lo dejo tatuado, lo dejo tatuado
renuncia a consentir
cierra los ojos imagínate en el mar,
y te arrulla, te mece, te asfixia, te duele
Si resignar es sonreírle
para no causar batallas sin cuartel,
tú le sonrríes y le ofreces algo más,
huyes del cuerpo que finge y te duele.
Y sueñas, vuelas a su pasado,
recuerdas, aquellas brisas de verano,
el color blanco de la arena, los besos de frutilla
el negro a tu medida,
que dio para llenar toda su vida,
en la que vivir se convirtió en algo serio.
En la que vivir se convirtio
en esquivar sus golpes y tus miedos,
en instalarte en la tristeza cada vez que preparabas la cena.
Y morir es refugiarte en un te quiero,
es no encontrar abrazos en el invierno,
es acampar en la decidia se ser objeto
de un cobarde y sus mentiras.
Si resignar es pensar que es toda su voluntad,
llenando tus ojos de sal y de espanto
temblando cada vez que lo escuchas llegar,
esperando que mañana pueda cambiar,
porque el mañana no llega y tu noche es eterna.
Ella refugiada en un castillo de papel,
lleva escrita en su mirada la niñez,
de su alma golpeada y su miedo de perfil,
porque ella recuerda la primera vez,
esquivando jaurias en su piel,
Ella que les muestra el camino del dolor,
lo dejo tatuado, lo dejo tatuado
5 de octubre de 2008
4 de octubre de 2008
¿Que hay detrás de Manuel Santillán el León?
El León Santillán
Esto no es un escrito mío, lo encontre en la red y me dio curiosidad en saber sí tenia algo que ver con la canción de los cadillacs.
Fue escripo por:José Bellas.
El leon está escondido en el callejon/ sabe bien lo que le va a pasar ". A diferencia de ese Santillán al que Los Fabulosos Cadillacs le cantaban hace 10 años, Darío no iba armado pero el comisario Franchiotti lo buscaba para "ajustar alguna cuenta". Militante del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD), intentaba socorrer a un compañero (Maximiliano Kosteki, 23 años) en el hall de la estación Avellaneda cuando lo balearon.
El contexto de los asesinatos de los desocupados militantes Kosteki y Santillán es claro: las cifras oficiales sobre la desocupación récord hablan de un 25% y dentro de ellos un 30 % son jóvenes entre 18 y 25 años. Y más: según el nuevo informe del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), en el último año murieron 261 civiles en enfrentamientos con la Policía. De ésos, el 40 % era menor de 21 años.
El retrato más popular de Darío Santillán habla de su fanatismo por Hermética, ex grupo de Ricardo Iorio, con cuya bandera envolvieron el féretro en su entierro. Y en algún cajón de la casa de Monte Chingolo quedó sin ser cortada una entrada para el show de Iorio (al frente de Almafuerte) del último sábado. En el camarín de Hangar, antes del recital, Iorio (emblema heavy, acusado por su relación con Seineldín y también participante de un homenaje a los 30.000 desaparecidos) hablaba con el Sí!: "Acá la gente está esperando que diga algo, pero no voy a decir nada. ¿Qué cambiaría? ¿Mostrar que soy sensible? Lo único que me interesa expresar es que no nos enganchemos con la violencia."
—Tenía una remera tuya. ¿Cómo lo viviste?
—Uno, que no es más que un cantor, no lucha para las Madres ni para los milicos: lucha por un país donde a los 17 años los pibes estén terminando 5to año y a los 22, llevándole el pan a su familia.
Esto no es un escrito mío, lo encontre en la red y me dio curiosidad en saber sí tenia algo que ver con la canción de los cadillacs.
Fue escripo por:José Bellas.
El leon está escondido en el callejon/ sabe bien lo que le va a pasar ". A diferencia de ese Santillán al que Los Fabulosos Cadillacs le cantaban hace 10 años, Darío no iba armado pero el comisario Franchiotti lo buscaba para "ajustar alguna cuenta". Militante del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD), intentaba socorrer a un compañero (Maximiliano Kosteki, 23 años) en el hall de la estación Avellaneda cuando lo balearon.
El contexto de los asesinatos de los desocupados militantes Kosteki y Santillán es claro: las cifras oficiales sobre la desocupación récord hablan de un 25% y dentro de ellos un 30 % son jóvenes entre 18 y 25 años. Y más: según el nuevo informe del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), en el último año murieron 261 civiles en enfrentamientos con la Policía. De ésos, el 40 % era menor de 21 años.
El retrato más popular de Darío Santillán habla de su fanatismo por Hermética, ex grupo de Ricardo Iorio, con cuya bandera envolvieron el féretro en su entierro. Y en algún cajón de la casa de Monte Chingolo quedó sin ser cortada una entrada para el show de Iorio (al frente de Almafuerte) del último sábado. En el camarín de Hangar, antes del recital, Iorio (emblema heavy, acusado por su relación con Seineldín y también participante de un homenaje a los 30.000 desaparecidos) hablaba con el Sí!: "Acá la gente está esperando que diga algo, pero no voy a decir nada. ¿Qué cambiaría? ¿Mostrar que soy sensible? Lo único que me interesa expresar es que no nos enganchemos con la violencia."
—Tenía una remera tuya. ¿Cómo lo viviste?
—Uno, que no es más que un cantor, no lucha para las Madres ni para los milicos: lucha por un país donde a los 17 años los pibes estén terminando 5to año y a los 22, llevándole el pan a su familia.
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Fabulosos Cadillacs,
Manuel Sntillan el León,
mar.,
policía
18 de julio de 2008
La injusticia de un juez
Una historia que contar!
Ese día fue anormalmente meditabundo, no almorzó, ni salió de su oficina, esa mañana trabajó a puerta cerrada. La reflexión y la angustia no eran comunes en él.
Y así oscureció, ya eran las siete de la noche y él sentado en su escritorio, con el mismo traje del día anterior, con la cara más demacrada, fumando y pensando lo que vendría en pocos días. Con las manos unidas y encogidas, observando el retrato de la mujer que robaba sus sueños, sus ojos y que también robó su vida. Ocho y cuarenta, la mano de su mejor amigo asentó en su hombro, balbuceando que era único, el padrino de su hija y sobre todo, su hermano.
Dos días antes, ya se habían reunido junto al militar Rojas, cantando con la “frente Marchita” de “Sabina” y whisky en mano, sufriendo de amores, sufriendo de rencores. Pues ese día Mario dijo “la gloria está en el cielo”.
Era un martes, recuerdo ya casi las 5 de la tarde hora en la que salía de mis clases de ingles, que dictaba mi querida profesora Mónica. Justo ese día me tuve que quedar a conversar con ella, me preguntó si había soñado algo, yo no sabía a lo que se refería. Justo cuando tomé la tacita de té, se oye un disparo, mi profesora me abrazó y me dijo no salgas. Parece que algo me ocultaban, le pregunté que pasaba y sonó el segundo disparo, esta vez la gente corrió y yo abrazada a mi profesora, creyendo que era intruso lo que pasaba; vino la señora Margarita; era una señora gordita de ojos azules y mirada dulce, ese día la vi aterrada, con las manos pegadas a su rostro y una expresión de horror. Escuché que le dijo: Moniquita, si supieras lo que a pasado, “Ana María está muerta”,Ana Maria esta muerta, su esposo la mató, y luego se mató él. Solté la taza, recuerdo que estaba con una casaca blanca y un pantalón azul, lloré desesperadamente, y corrí, mi profesora pasmada gritaba no salgas mi amor no salgas, yo obvié sus palabras y corrí rumbo a la esquina.
El sonido de la ambulancia, la gente amontonada, y dos policías que intentaban cubrir lo sucedido. Me dijeron avísale a tu papi, yo con una cara de desconcierto no creía lo que estaba pasando, todo lo veía nubloso, lo único que hacía era llorar, llorar y llorar. Avancé al lado opuesto y caminé hacia mi casa, yo tenía 10 años y la gente me miraba, otros venían y me preguntaban ¿que a pasado?, yo obviaba los comentarios, y sí, yo era la ahijada del Juez, e Hija del Fiscal, todos me conocían y todos en ese momento me aturdían, solo tenía 10 años y la situación por esas horas hicieron crecer. Llegué a mi casa, y sólo estaba mi Nana, suponía que mis padres ya sabían, la Nana me dijo ¿Qué paso mi amor?, y yo conteste , “mi padrino se mató”, ella no me creía, y me decía “ pero si estuvo acá hace dos, días”, la Nana me sirvió un vaso de leche y me dijo que me tranquilizara, le dije como estarlo si mi padrino no está, entonces corrí a ver el álbum de fotos, y saque en las que estaba con él, las puse en mi cama y empezaba a recordar esos momentos atrapados en ese papel, esos bonitos recuerdos que solo están en ese papel.
Las lágrimas se secaron, y mis ojos se cerraron. Dice mi papá que cuando llegó, yo estaba durmiendo con una foto de MI PADRINO en mi mano, me dio un beso me quitó la foto y se fue a conversar con mamá, yo ya estaba despierta, llorando en silencio mientras mi papá le decía “maldita sea se murió”, se murió, nunca había escuchado a mi papa llorar como un niño, corrí ese día y lo abracé y me dijo todo va a estar bien, yo no entendía esa palabra lo solté y ví su camisa con algunas manchas de sangre.
Eran las 8 de la mañana y las clases del colegio eran normales, yo estaba en sexto grado,del colegio de madres Divina Pastora y muchos comentaban, sobre la muerte de un juez, yo ese día estuve al lado de una amiga, parada en la puerta viendo que pasaba, afuera, a unas cuadras estaba la comisaría y al frente de ella el hospital, la sala de emergencia preparaba el traslado de Ana María, recurría de emergencia,
estaba perdiendo demasiada sangre, a unos pasos la situación era calmada, ya no había nada que hacer, los últimos minutos los vivió de madrugada, era el deceso de mi padrino, lo impensado de esto era que el había preparado su muerte. Su camisa, sus medias, zapatos y pantalón estaban nuevos, hasta el lavado gástrico realizado en la autopsia salían negativos...
Y así oscureció, ya eran las siete de la noche y él sentado en su escritorio, con el mismo traje del día anterior, con la cara más demacrada, fumando y pensando lo que vendría en pocos días. Con las manos unidas y encogidas, observando el retrato de la mujer que robaba sus sueños, sus ojos y que también robó su vida. Ocho y cuarenta, la mano de su mejor amigo asentó en su hombro, balbuceando que era único, el padrino de su hija y sobre todo, su hermano.
Dos días antes, ya se habían reunido junto al militar Rojas, cantando con la “frente Marchita” de “Sabina” y whisky en mano, sufriendo de amores, sufriendo de rencores. Pues ese día Mario dijo “la gloria está en el cielo”.
Era un martes, recuerdo ya casi las 5 de la tarde hora en la que salía de mis clases de ingles, que dictaba mi querida profesora Mónica. Justo ese día me tuve que quedar a conversar con ella, me preguntó si había soñado algo, yo no sabía a lo que se refería. Justo cuando tomé la tacita de té, se oye un disparo, mi profesora me abrazó y me dijo no salgas. Parece que algo me ocultaban, le pregunté que pasaba y sonó el segundo disparo, esta vez la gente corrió y yo abrazada a mi profesora, creyendo que era intruso lo que pasaba; vino la señora Margarita; era una señora gordita de ojos azules y mirada dulce, ese día la vi aterrada, con las manos pegadas a su rostro y una expresión de horror. Escuché que le dijo: Moniquita, si supieras lo que a pasado, “Ana María está muerta”,Ana Maria esta muerta, su esposo la mató, y luego se mató él. Solté la taza, recuerdo que estaba con una casaca blanca y un pantalón azul, lloré desesperadamente, y corrí, mi profesora pasmada gritaba no salgas mi amor no salgas, yo obvié sus palabras y corrí rumbo a la esquina.
El sonido de la ambulancia, la gente amontonada, y dos policías que intentaban cubrir lo sucedido. Me dijeron avísale a tu papi, yo con una cara de desconcierto no creía lo que estaba pasando, todo lo veía nubloso, lo único que hacía era llorar, llorar y llorar. Avancé al lado opuesto y caminé hacia mi casa, yo tenía 10 años y la gente me miraba, otros venían y me preguntaban ¿que a pasado?, yo obviaba los comentarios, y sí, yo era la ahijada del Juez, e Hija del Fiscal, todos me conocían y todos en ese momento me aturdían, solo tenía 10 años y la situación por esas horas hicieron crecer. Llegué a mi casa, y sólo estaba mi Nana, suponía que mis padres ya sabían, la Nana me dijo ¿Qué paso mi amor?, y yo conteste , “mi padrino se mató”, ella no me creía, y me decía “ pero si estuvo acá hace dos, días”, la Nana me sirvió un vaso de leche y me dijo que me tranquilizara, le dije como estarlo si mi padrino no está, entonces corrí a ver el álbum de fotos, y saque en las que estaba con él, las puse en mi cama y empezaba a recordar esos momentos atrapados en ese papel, esos bonitos recuerdos que solo están en ese papel.
Las lágrimas se secaron, y mis ojos se cerraron. Dice mi papá que cuando llegó, yo estaba durmiendo con una foto de MI PADRINO en mi mano, me dio un beso me quitó la foto y se fue a conversar con mamá, yo ya estaba despierta, llorando en silencio mientras mi papá le decía “maldita sea se murió”, se murió, nunca había escuchado a mi papa llorar como un niño, corrí ese día y lo abracé y me dijo todo va a estar bien, yo no entendía esa palabra lo solté y ví su camisa con algunas manchas de sangre.
Eran las 8 de la mañana y las clases del colegio eran normales, yo estaba en sexto grado,del colegio de madres Divina Pastora y muchos comentaban, sobre la muerte de un juez, yo ese día estuve al lado de una amiga, parada en la puerta viendo que pasaba, afuera, a unas cuadras estaba la comisaría y al frente de ella el hospital, la sala de emergencia preparaba el traslado de Ana María, recurría de emergencia,
estaba perdiendo demasiada sangre, a unos pasos la situación era calmada, ya no había nada que hacer, los últimos minutos los vivió de madrugada, era el deceso de mi padrino, lo impensado de esto era que el había preparado su muerte. Su camisa, sus medias, zapatos y pantalón estaban nuevos, hasta el lavado gástrico realizado en la autopsia salían negativos...
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Con la frente Marchita,
El padrino,
Muerte,
Sabina
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Me perdí de sus pasos, me perdí del desfile, me ofrecieron el otro año, uno muy parecido pero distinto, porque de repente ya no estén o de repente lleguen más.

"Todos los de afuera están locos, porque ellos piensan que nosotros somos esquizofrénicos". Margarita.



Estuve dos horas caminando por el pabellón 4 y me sentí intimidada. Pensando en los últimos recuerdos con mi revista y una foto, cuando todos me veían, hablaban sobre mí y por la esquina dos mujeres se reían, en ese momento todo tenía lucidez y yo, yo tenía la mente frenética.
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